Arquitectura y escalabilidad
¿Lo que se ha construido aguanta al próximo cliente, y al siguiente cero más? Acoplamiento, puntos únicos de fallo, multi-tenancy y qué se rompe primero bajo carga.
El deck cuenta lo que la startup quiere vender. La ingeniería cuenta lo que va a poder entregar.
Evaluación independiente del producto y de la ingeniería de una startup, en diez dimensiones, realizada por quien ha dirigido más de 50 due diligences técnicas en CESAR, uno de los mayores centros de innovación de Brasil, para fondos de inversión y grandes empresas. Para el inversor que necesita saber qué está comprando, y para el founder que prefiere descubrirlo antes de que alguien lo descubra por él.
¿Lo que se ha construido aguanta al próximo cliente, y al siguiente cero más? Acoplamiento, puntos únicos de fallo, multi-tenancy y qué se rompe primero bajo carga.
Lo que hay que rehacer, con plazo y coste estimados. Separado de lo que solo es feo y puede convivir dos años más sin perjuicio.
Modelo de datos, calidad de lo que se recoge, coste por ejecución y grado de dependencia de un proveedor de modelos que puede cambiar precio o condiciones.
Exposición real: superficie de ataque, gestión de secretos, control de acceso, datos personales tratados sin base legal. No es rellenar un checklist.
Coste por cliente y su curva, previsibilidad de la factura, dependencia de proveedor y cuánto de eso es reversible.
Integración continua, pruebas, observabilidad, cadencia de entrega. Los equipos sin esto entregan rápido al principio y se paran a mitad de camino.
Quién sostiene el producto si una persona se va mañana. Concentración de conocimiento, seniority real y dependencia de proveedores externos.
Lo que se ha construido frente a lo que se está vendiendo. La distancia entre ambas cosas es la deuda comercial que nadie registra.
Licencias incompatibles con el uso comercial, código escrito por externos sin cesión de derechos, dependencias abandonadas y contratos que acompañan al producto.
Si lo prometido al mercado cabe en el equipo que existe, en el plazo anunciado. Casi nunca cabe: la pregunta es de cuánto es la diferencia.
Cada hallazgo con su gravedad, su impacto en el negocio y el coste estimado de corregirlo. Escrito para quien decide la inversión, no solo para quien escribe código.
El resumen que va al comité: qué lo impide, qué preocupa y qué es aceptable para la fase de la empresa.
Conversación en directo sobre los hallazgos, con espacio para las preguntas que el informe no anticipó.
Una evaluación que ya llega con una propuesta de ejecución incluida tiene incentivos para encontrar problemas. Esta termina cuando el informe se entrega y se discute. Si después tiene sentido contratar la ejecución, es otro contrato, negociado desde cero, y tienes total libertad para contratar a quien quieras, incluida otra persona.
Sin esto el plazo no se sostiene, y una due diligence hecha solo con lo que aparece en la presentación no vale lo que cuesta.
Código, historial e issues. El historial suele decir más que el código.
Una conversación técnica, no una presentación comercial.
Coste real, no estimado. Es donde se revela la arquitectura.
A ser posible antes del primer acceso, por todas las partes.
Cuéntame qué startup es, en qué fase está y qué decisión depende de esta evaluación. Te respondo con el plazo disponible y los accesos que necesito.